08/06/09

Caótico paseo por el mercado de mi ciudad

Comienza el dilema para estacionar, todo ha sido tomado por los vendedores


La infraestructura; más de 4 años en construcción

Higiénica convivencia: drenajes y venta de alimentos


Misión petrolera de alimentos


Mientras se construye





















Venta ambulante










Aceras tomadas para la venta









LLegado de los mares del estado Sucre


Necesitando lechosas o papaya verde que no se encuentra tan fácilmente en las cadenas de supermercados presentes.Este domingo, me enrumbe temprano hacia el mercado central de Maturín capital del estado Monagas; ciudad pujante por su desarrollo industrial y comercial, que no se refleja en este mercado al servicio del colectivo, sede de unos tantos comerciantes, emprendedores y agricultores que sustentan su trabajo en la venta de alimentos y árticulos necesarios para las personas que acuden a este.

Me llamó la atención que desde hace más de cuatro años las gerencias del municipio aún no han dado con la fórmula para resolver la reubicación de los vendedores y dar comodidad a las personas que día a día hacen sus compras en este, que las autoridades sanitarias brillan por su ausencia, que la anarquía impera
y que para solucionar este caos aún falta un tiempo laaargo.


Pareciera que tanto el gobierno estadal como el municipal están ocupados en otros asuntos y que las alianzas con empresas que hacen vida en el estado no se manejan; como por ejemplo la tan exitosa banca monaguense con sede corporativa en las inmediaciones y vecina al mercado.

Se me ocurre que bien podría establecerse una alianza entre el ente municipal, el gobierno regional, la entidad financiera y todos los micro-empresarios y comerciantes interesados en seguir trabajando en el área. Eso si se requiere organización, liderazgo, ganas de hacer las cosas más allá que solo obtener ganancias y un trabajo mano a mano con los cientos de microempresarios que sustentan su forma de vida en estas actividades y que a la larga nos beneficiaran a todos y tendremos un mercado digno como la tan popular frase de estos tiempos.